NO CREERNOS SUFICIENTES

Uno NO cree que sea lo suficiente en nada.

Siempre andamos con la idea y la sensación de que no somos suficientes: no somos suficientes en cualquier tarea, no somos suficientes como pareja, como padre, como madre, no somos suficientes en el trabajo…no somos suficientes para la vida.

Esa sensación de insuficiencia, que no está revisada ni atendida, nos hace vivir en una constante insatisfacción por todo. Queriendo llegar a ser suficientes, nos agotamos haciendo más, pensando más, culpándonos más, presionándonos más, intentando más,  todo más.

Mi pregunta para ti es, ¿cuál es el límite donde sentirnos suficientes? ¿Quién pone ese límite? 

Cuando reflexionamos sobre esto, nos damos cuenta de que límite no hay, por lo tanto nunca vamos a llegar  a ese «ser suficiente». Sólo nos dejamos llevar por la sensación de insuficiencia de una manera automática e inconsciente y, a donde nos lleve! Ciegos e ignorantes, perseguimos lo que no existe. Por eso siempre fracasamos y la sensación sigue ahí, sin revisar y atender, sin reflexionar sobre lo que hacemos y para qué lo hacemos.

¿Qué pasaría si en este instante parásemos y nos diésemos cuenta de que tal y como somos ahora ya somos todo lo suficientes que somos? Así, tal y como somos ahora, ¿y si ya es suficiente? La respuesta se siente, no tanto se piensa, y uno empieza a experimentar cierta libertad, cierto alivio al permitirse ser con lo que es. La tensión desaparece y uno deja de perseguir e intentar ser algo que no es realmente y que tampoco existe.

Uno comienza a experimentar que ya es todo lo que ya es, y que lo es todo. Que no se puede ser ni más ni menos de lo que ya se es, y que es suficiente, porque no hay nada más.

Habrá al que le parezca poco: «Pero yo quiero ser más y mejor…» ¿Más y mejor que quién, que qué? Si ya eres la mejor versión de ti mismo en este instante, no puedes ser de otra manera porque en el momento presente ya eres lo que eres, lo más que puedes llegar a ser en este instante es esto, lo que sientes ahora.

¿Estás dispuesto/a a vivirte lo suficiente? ¿A aceptarte lo suficiente? ¿A amarte en este instante lo suficiente? ¿A sentir lo que sientes ahora de manera suficiente? y esto es, plenamente.

Una vida plena y suficiente es sentirla profundamente, aceptarla profundamente. ¿Sientes insatisfacción? Siéntela plenamente! ¿Sientes miedo? Siéntele plenamente! Y entonces verás que eres suficiente a cada momento, porque estás dispuesto/a a vivirte plenamente.

Soltar la idea de lo que tienes que ser en un futuro, eso no existe, tú ya eres. Soltar el cómo deberías de ser, eso no existe, tú ya eres.

Estar presente en el aquí y ahora, es suficiente. Y es lo único que pide la vida. No nos pide más: abrirnos para que la vida se dé a través de nosotros, presente a presente. Eso es suficiente. 

Nos pide que seamos lo que ya somos ahora, y eso es suficiente.

Y si aún no te ha quedado «suficientemente» claro que ya eres suficiente, entonces te recomiendo volver a leer plenamente el texto de nuevo, porque TU YA ERES SUFICIENTE.

Con Amor;

Rebeca BenLuz