Con-Fin-a-Miento: el fin de dejarnos de mentir a nosotros mismos

La normalidad es un camino pavimentado: es cómodo para caminar, pero nunca crecerán flores en él.

-Vincent van Gogh-

En estos más de cuarenta días de confinamiento, ¿en qué has invertido el tiempo?

Y digo invertido porque vivimos en una sociedad que gasta más el tiempo y la energía que en invertir esos preciados recursos en las cosas importantes.

Gastamos el tiempo en intentar ser «normales», es decir, en normalizar el miedo, normalizar el estrés, normalizar el estar desalineado con la vida, normalizar el sufrimiento, normalizar el odio, el rechazo y la falta de amor.

Hemos normalizado no aceptarnos y no amarnos a nosotros mismos. Hemos normalizado no ser nosotros mismos en aras a ser como nuestro entorno quiere que seamos: normales. Y nunca nos hemos hecho la pregunta de ¿qué es ser normal?

Para mi, ser normal es ser auténtico, ser feliz y estar en paz co quien eres y haciendo lo que realmente deseas, sin llevarte la contraria por la opinión de los demás. Eso es lo normal.

Sin embargo, nos han enseñado desde pequeños formas de ser en vez de SER uno mismo, y nos hemos perdido en las formas en vez de en la autenticidad.

Gastamos el tiempo y la energía en ser mejores en vez de en ser auténticos. Eso es invertir: dedicar tu tiempo y energía en ser auténtico, en ser tú, en conocerte profundamente. Entonces podremos salir de esa «normalidad» que en el fondo no es normal, sino fabricada.

Ser normal, para y en la Vida, es ser natural. Caminar y fluir junto con el proceso de la naturaleza, de la autenticidad de la realidad, amar a la vida que funciona en un continuo de cambio y transformación.

Siempre estamos a tiempo de hacerlo, de buscar ser más auténticos, de bajar a nuestras profundidades dando la espalda al miedo por lo que podemos encontrar en nuestro interior.

Te comparto este vídeo para que puedas invertir tu tiempo y dejar de gastarlo. Para animarte a levantar esa piedra interior que pocos quieren levantar. Y es que «muchos son los llamados y pocos los elegidos».

Con Amor;

Rebeca BenLuz